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Nuestra AMM
Entrevista Hnos Bañuelos
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49 Algo de Historia 1
50 Algo de Historia 2
51 FONDOS 1
52 FONDOS 2
53 FONDOS 3
54 TIGRES DESTACADOS 1
55 TIGRES DESTACADOS 2
56 Boletines 1
57 Boletines 2
58 Boletines 3
59 El Proyecto
60 Uniformes y Accs.
61 CANTOS
62 Encuentros 1
63 Encuentros 2
64 Grupo Occidente
65 Grupo Cancun
66 Grupo Guerrero y Merida
67 Gpo 20 SanbornsJunta 2012
68 Gpo 20 Cuernavaca 2009
69 Gpo 20 Club de Golf 2010
70 EL CASTILLO
71 Para Bajar 1
72 Para Bajar 2
73 VIDA DE CADETES
74 INDICE DE VIDA DE CADETES
75 Relatos 1
76 Relatos 2
77 Relatos 3
78 Relatos 4
79 Relatos 5
80 Relatos 6
81 Relatos 7
82 Nuestro General Bañuelos
83 Desayuno fin de año 2016
84 comida fin de año Gpo. occidente 2016
85 Aniversario 75 de la AMM
86 En Construcción
87 En Construcción
88 En Construcción
89 Aniv. 74 AMM
90 Queremos una nueva Academia
91 Diseños para todos
92 RECONOCIMIENTOS
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97 ¿PORQUE EL CIERRE?
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Conociendo nuestra gloriosa historia

La gloria siempre se alcanzó con los tigres de la AMM

En el año de 1971, la AMM fue invitada a participar en la escuela Naval de Veracruz en los eventos deportivos y de artes marciales que se llevaban a cabo en el famoso puerto… Fue entonces que el Sargento Arturo Vizcaíno Bocanegra en franca competencia representando a la AMM venció al As de la Naval en artes marciales, este campeón naval ya había vencido a varios cadetes de ambas instituciones (Antón Lizardo de Veracruz institución que él representaba y a varios de tigres de la AMM) hasta que se encontró con la horma de su zapato y fue nuestro hermano Tigre quien lo venció, quedando campeón y poniendo en alto el nombre de nuestra Academia…

Como un dato curioso y digno de orgullo, hasta la fecha se conservan dos escudos de la AMM en la sala de armas de la Heroica Escuela Naval Militar de Veracruz… Un hecho que no se debe olvidar y que ya ha quedado escrito para siempre en el Libro y Sitio “La Historia Gráfica de la AMM”

Este momento de gloria inspiro al entonces 1er. comandante del plantel C.P. Teniente Sigifredo Córdoba Martínez e hizo que se interesará en quien ese tiempo eran los hermanos Vizcaíno Bocanegra fuesen los instructores de un grupo de defensa personal así fue que se formaron tres grupos de asalto…

Con el apoyo del comandante Córdoba se formaron las primeras y originales tropas de asalto de la Academia Militarizada México.
El Teniente de Infantería Héctor Leonel Rodríguez Suarez, Jefe de instrucción y Disciplina fue quien apoyo a las tropas de asalto de la AMM con armamento y proyectiles para las prácticas del nuevo y brillante grupo. Las tropas se conformaron con 1 Oficial, 85 cadetes y 3 comandantes Instructores.

Sobre el escudo:
El primer escudo creado por los hermanos bocanegra fundadores de los grupos de asalto de la AMM... Era un circulo de aprox. 10 cms de diámetro, al centro tenia dos armas cruzadas , del lado derecho hacia la izquierda un sable samurái, cruzado de izquierda a derecha un máuser 7-62 con bayoneta calada, abajo un medio circulo, que decía cadete y en el nuestro decía instructor, en la parte superior del cruce de armas había la cabeza de un tigre, arriba ya casi en limites de la insignia otro medio circulo que decía 1 er grupo de asalto, había cuatro grupos o secciones, la insignia era guinda , las armas , letras , el tigre y rebordes de los medios círculos eran en color oro abajo del cruce de las armas había signos en japonés que dicen tigres , hay algo muy interesante que los primeros grupos de comandos eran británicos, principalmente escoceses, sus primeras operaciones fueron en malasia , contra los japoneses en la segunda guerra mundial, sus ataques certeros, sorpresivos, y su desaparición inmediata de los objetivos, les valieron para compararlos con los ataques de los tigres, de allí que se les llamara comandos arimae o comandos tigres. El sable significa el valor, decisión, disciplina, y el arte de la guerra, el mosquetón el pertenecer al arma de infantería, la cabeza del tigre nuestra amada alma mater, los signos orientales la palabra arimae que en malayo es tigre, en honor de los primeros comandos profesionales
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El día 20 se libró en ese sitio un enfrentamiento contra los invasores, en el que esa legión extranjera, "El Batallón de San Patricio" que luchaba por la bandera mexicana, definió su destino.

La actuación de ese grupo militar en esa guerra es controversial: en México se les considera héroes, pues arriesgaron su vida defendiendo una patria que no era la suya, mostrando valentía y arrojo. Desde el punto de vista estadounidense han sido tomados como traidores por la deserción y la falta de lealtad a sus tropas.

La historia comenzó en diciembre de 1845, Texas se convirtió en una estrella más del pabellón de las barras blancas y rojas. Los conflictos por definir las líneas divisorias detonaron el enfrentamiento que desde antes se vislumbraba inevitable.

Para presionar a los mexicanos, en enero de 1846 el presidente estadounidense James R. Polk ordenó al general Zachary Taylor avanzar con sus tropas hasta las orillas del Río Grande, lejos del límite de las riberas del río Nueces, pactado anteriormente entre ambas naciones. El 26 de abril las tropas mexicanas atravesaron las márgenes del afluente, donde trabaron batalla con los invasores. El Congreso en Washington aprobó la declaración formal de las hostilidades el 12 del mes siguiente.

Iniciada la campaña, incluso antes, un gran número de deserciones asoló a las tropas de aquel país. En 1847, el general adjunto en Washington anunció recompensas para quien ayudara a la captura de más de mil evadidos. La calidad de inmigrantes y católicos de algunos reclutados incitó malos tratos por parte de los nacidos estadounidenses, provocando que los primeros engrosarán las filas mexicanas.

Pero también existían otras motivaciones para abandonar a las huestes ocupantes. El propio Antonio López de Santa Anna firmó comunicados que se repartieron entre los agresores. En ellos se decía que en México no existían distingos de raza, además de extender el ofrecimiento de terrenos cultivables para los soldados una vez terminada la guerra. A mediados de agosto de 1847, las milicias estadounidenses acechaban las goteras de la capital mexicana. Desde el 17 de ese mes, el Batallón de San Patricio, formado mayoritariamente por irlandeses, se encontraba acuartelado en la Ciudadela. Dos días después recibió la orden de defender el convento de Churubusco.

Llegó a 85 el número de cautivos de las compañías del San Patricio, quienes fueron encadenados en las prisiones establecidas con ese fin en San Ángel y Mixcoac. Se decidió someter a 75 de ellos a consejo de guerra: la mayoría fueron condenados a la horca, porque se consideró que no merecían el honor de morir fusilados. A unos pocos, entre ellos John Riley, les impusieron 50 azotes.

También los marcaron con la letra D, con un hierro candente, en la mejilla, cicatriz que evidenciaría su traición.

Los primeros 16 condenados fueron ahorcados en San Ángel el 10 de septiembre de 1847. La ejecución de los restantes 30 sucedió el día 13. Sucumbieron en la horca en un camino desde donde se podía observar a la distancia el Castillo de Chapultepec.

El coronel enemigo William Selby Harney, irónicamente de ascendencia irlandesa estuvo a cargo de hacer cumplir la sentencia. Decidió coordinar las ejecuciones con el asalto de su ejército al cerro de Chapultepec. Construyó un cadalso en una ligera elevación del terreno desde donde se veía claramente la fortaleza y colocó a los prisioneros sobre unas carretas, con la soga al cuello y con la cara hacia donde se libraba la batalla. Esperó hasta que todos pudieran percatarse de que en el castillo era arriada la bandera mexicana en señal de derrota, y en su lugar se izaba la de las barras y las estrellas. Con su espada dio una orden y las carretas dejaron en vilo a los sentenciados.

Fuente: Subdirector de Investigación Histórica del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. Agregados de Elmer Santos Madrazo y Carlos Vázquez y Salas.
Hemos publicado esta crónica para que ustedes sepan el por que nuestra Academia rendía honores al H. Batallón de san Patricio en la plaza San Jacinto (San Ángel)